Actitud, talento, responsabilidad y compromiso son las
principales características que queremos desarrollar en nuestros
supervisores. World Class ATAC permite y facilita este proceso de
transformación.
World Class ATAC tiene el mismo objetivo que la práctica World
Class Manufacturing, que empezó originariamente en Japón: formar
grupos naturales, también llamados células, con el objetivo de
mejorar continuamente su rendimiento para maximizar los resultados
generales del cliente.
Cada unidad de negocio es autónoma a la hora de trabajar y esta
característica permite a todas las unidades de negocio desarrollar
su función de la mejor manera posible.
Los principales beneficios son la mejora de los KPIs (indicadores
clave de rendimiento) esenciales y de los compromisos con el
cliente. Además proporcionan una atractiva progresión profesional a
los empleados, establecen vínculos más fuertes entre los
departamentos de atención al cliente, aumentan nuestros
canales de comunicación y refuerzan a una plantilla orientada al
rendimiento, puesto que todos los departamentos están siendo
evaluados según sus resultados.
ATAC garantiza que todos los programas tengan un equipo de gestión
altamente cualificado, con supervisores, coordinadores y puntos de
contacto para el control de los KPIs del cliente. El programa
proporciona de manera efectiva el control de las mediciones gracias
al seguimiento de unas estrategias de categoría mundial que derivan
en la mejora de la satisfacción interna. Las unidades de
negocio maximizan la productividad y los resultados de rendimiento,
y hacen que los supervisores actúen de manera proactiva,
compartiendo experiencias y nuevas ideas en el grupo.